Pensamiento
del hijo de una docente
"Hoy
estuve pensando en esto de ser hijo de docente, en realidad nunca le había
prestado atención, bueno, a mí me encanta, me parece asombroso. Presta atención
a lo que te voy a contar y te darás cuenta por qué te lo digo....
Empecemos,
Los hijos de docentes sabemos mucho del léxico docente, sabemos de «adaptación
curricular» así se denomina a la media hora en la cual tu mamá no te habla,
luego de haber llegado del colegio, no intentes hablarle una palabra… porque la
contestación termina en: ¡déjame concentrarme! Es como un «estado de crisis»...
Los hijos
de docentes, sabemos lo que es ir a guardería desde los 45 días de vida, o que
nos cuide algún familiar cercano. Las maestras son nuestras primeras y segundas
madres, el 90% sabemos cocinar con: «lo que hay en la heladera» y lo aprendimos
a la fuerza, si no te haces algo estás frito y muerto de hambre, ya que por lo
general no la ves a mamá antes de ir al colegio (a tu colegio); los hijos de
docentes sabemos hacer la tarea sin la ayuda de mamá, sabemos plancharnos la
ropa, cosernos las medias y, sobre todo, movernos solos. Para nosotros la
palabra «aguinaldo» significa: «zapatillas nuevas» y una esperanza a cualquier
otro tipo de gasto «cuando cobre el aguinaldo, vemos»...
En los
actos escolares, reconoces un hijo de docente porque la mama nunca puede ir, y
el día de la madre menos pues está cumpliendo con las mamas de otros niños,
pero de esa manera aprendimos a tener madres sustitutas y pedirle a la mamá de
tu amigo que te acompañe, obviamente que en la primera fila, papá (si es que no
trabaja).
La mamá
docente, no sólo da clases a la mañana sino que por lo general a la tarde
corrige, planifica... señoras y señores, el ser docente no es un trabajo de
medio día, es un trabajo de vida completa. Si trabaja medio día, en la tarde
planifica y hace trabajos en cartulina...
Releo lo
que escribo y pienso que esto puede sonar como una queja, lejos de eso está;
las docentes son las mejores madres del mundo, nos enseñan la palabra
«independencia», nos hablan de arreglárnosla solos, pero cuando las
necesitamos, aparte de docentes son mamás, y las mejores que conocí, ¿cómo no
van a ser las mejores? si tenemos mínimo 30 hermanos por año.
Mi mamá
docente me enseñó a vivir, y cuando me preguntan ¿a qué se dedica tu mamá?
Digo: es
docente, es psicóloga, es maga, es psicopedagoga, es esposa, es mi mamá (y la
de un montón más)...
Leonardo
Maccari - Valeria Pérez Buii